anterior    aleatorio / random   autor / author   inicio / home   siguiente / next

    MARLENE DIETRICH

Disecada en vida,
Marlene Dietrich
nunca dejó brotar su carcajada,
por no arrugar su piel de porcelana
(no sabemos de qué
color
tenía el alma).

Y, para gozo de su ego,
de máscara de hielo
y esmoquin con sombrero
(que camuflaba un duelo incontenible,
más profundo
que el de Berlín en llamas),
sus líneas de expresión no se marcaron
en casi diez decenios
y sus piernas causaron paroxismo
hasta en la Garbo misma.

Hoy de su cuerpo
gélido,
que fue el máximo sueño
de dos generaciones,
se ha fugado el estoico sentimiento...
hacia el silencio,
y ni siquiera resta el remanente
de esas piernas tan bien aseguradas.

Todo ya fue banquete
de coleópteros metálicos
y mariposas ocres,
y de himenópteros y dípteros
azules y verdes,
que escuchan con las patas delanteras
y huelen con las antenas.

Sergio Esteban Vélez


subir   poema aleatorio   Sergio Esteban Vélez   siguiente / next   anterior / previous