A UN JUEZ MERCADERÍA

Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!,
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.

El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.

No sabes escuchar ruegos baratos,
y sólo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.

Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos,
o, con la bolsa, ahórcate con Judas.

Francisco de Quevedo y Villegas



El Parnaso español (1648)  
Polimnia. Musa II. Soneto
Aumentar tamaño letra Disminuir tamaño letra

Incluido en Poemas escogidos. Francisco de Quevedo. Edición de José Manuel Blecua. Clásicos Castalia. Núm. 60


amazon.com

loslibros.com
Casadellibro.com