Miguel de Unamuno y Jugo (1864-1936)



Menú de poemas por TÍTULO y primer verso



Francisco A. de Icaza autores Joaquín González Camargo




A CLARÍN

¿A dónde fue mi ensueño peregrino?

A FEDERICO GARCÍA LORCA

A LA CORTE DE LOS POETAS

A LA ESPERANZA

A LA RIMA

A la roca del mundo Prometeo

A la yerba que cubre tu morada

A MERCURIO CRISTALINO

A MI ÁNGEL

A MI BUITRE

A NIETZSCHE

A reposar convidas, cual la noche

A SUS OJOS

A UNA GAZMOÑA

Abandonado de tu Dios y Padre

Abrázame, mi bien, se nos ha muerto

«¡Adelante, que es vuestra la victoria!»

AGÜERO DE LUTO

ÁGUILA

Águila blanca que bebiendo lumbre

Águila el Hombre, Tú, León y Toro

Ahora que ya por fin gané la cumbre

AIRE

Al abrigo fatal de la cogulla

AL AMOR DE LA LUMBRE

Al amor de la lumbre cuya llama

AL AZAR DE LOS CAMINOS

Al cielo soberano del Espíritu

AL DESTINO

AL DIOS DE ESPAÑA

AL ESTADO NEUTRAL

AL NERVIÓN

AL NIÑO ENFERMO

Al no poder ser Cristo maldijiste

Al ocaso del día en que moriste

AL PAGAZARRI

AL PIE DEL ROBLE

Al pie del roble aquél de la colina

AL PIE DEL SAUCE

AL RECIBIR BABEL Y EL CASTELLANO DE ARTURO CAPDEVILA

AL SALIR DE BILBAO, LLOVIENDO

Al sol y de los vientos al socaire

AL SUEÑO

AL TOQUE DE ORACIÓN

AL TORMES

AL TRAMONTAR DEL SOL

Al trasponer tus peñas, vieja Orduña

ALBA

ALBORADA ESPIRITUAL

ALMA Y CUERPO

Almas de Dios que bajo el recio hostigo

Alto soto de torres que al ponerse

Alza al correr tan grande polvareda

Álzame al Padre en tus brazos, Madre de Gracia

Amor de Ti nos quema, blanco cuerpo

Anda, escarba el brasero

ÁNFORA

Ánfora blanca del licor divino

ANSIA DE AMOR

APRENSIONES

Aprieta más y tápeme tu abrazo

Aquí, al pie del sauce

Aquí, donde hoy está plazuela, antaño

Aquí, en la árida falda

Aquí, en la austeridad de la montaña

Aquí la boca que te abrió la lanza

Aquí os entrego, a contratiempo acaso

ÁRBOL

Árbol solitario

ARROYO - FUENTE

Asomándose al cielo de la selva

ASTURIAS Y LEÓN

ATEÍSMO

Aunque ellos me maldigan qué me importa

BAJO EL YUGO

BAJO ETERNA LUNA

Bajo las blancas alas de tus brazos

BALANZA

BARATEROS DE LA GRACIA

BARCO

Blanco Cristo que diste por nosotros

Blanco estás como el cielo en el naciente

Blanco león de los desiertos, mecen

Blanco lino tu cuerpo, frágil tela

BRAZOS

BRIZADORAS. AL NIÑO ENFERMO

Busca de tu alma la raíz divina

Busco guerra en la paz, paz en la guerra

CABEZA

Cállate, corazón, son tus pesares

Campanas que al pasado que no pasa

CANTA LA NOCHE

CANTO DE REMUDO

CANTOS A LA LIBERTAD

CAPRICHOS. SIN SENTIDO

CASTILLA

¡Casto amor de la vida solitaria

CATALUÑA. LA CATEDRAL DE BARCELONA

Caudillo de la patria sin linderos

Cayó éste más al borde de la senda

Ceñudo Pagazarri, viejo amigo

CIERVO

CIVILITAS

COLOQUIO MÍSTICO

Como a la tierra con el corvo arado

Como en el buey en ti ya no es el cuerno

Como en el cielo de la noche el trecho

Como la leche de María blanco

Como la rosa del zarzal bravío

Como un arroyo al sol tu cuerpo brilla

Cómoda acusación la de ateísmo

Con alas tenebrosas las tinieblas

Con aquellos sus ojos que probaron

Con esos brazos a la cruz clavados

Con imperiosa sencillez colgando

Con manos desmandadas te chafaron

Con velo de mantillas te mostraste

«Conócete a ti mismo»; el pensamiento

Coqueteas, hipócrita gazmoña

CORDERO

Cordero blanco del Señor, que quitas

CORONA

Corral de muertos, entre pobres tapias

COSAS DE NIÑOS. EL COCO CABALLERO

CREDO POÉTICO

CRUZANDO UN LUGAR

Cual la paloma de plateadas plumas

Cuando después de haberles aumentado

Cuando el alma recuerda la esperanza

Cuando he llegado de noche

Cuando, Señor, nos besas con tu beso

Cuando te pones de hinojos

Cuando todas las cosas soyugadas

Cuando yo sea viejo

Cubre mi frente ya la espesa bruma

Cúbreme con tus alas, ángel mío

CUERPO

DAMA DE ENSUEÑO

Dama de ensueño es más terrible dama

Danos, Señor, acucia tormentosa

De brazo a brazo se abre sin engaño

De fruta henchido el árbol de la vida

De noche la redonda luna dícenos

DE NUEVO EN CASA. DOLOR COMÚN

De Ti, Luna, al claror, aqueste valle

DE VUELTA A CASA

Debajo de ese velo de misterio

DEDO ÍNDICE DE LA DIESTRA

Dejadme solo, que no quiero bandas

Déjame que en tu seno me zambulla

Del agua surge la verdura densa

Del atlántico mar en las orillas

Del ciprés a la sombra, en un recodo

DEL SINAÍ AL CALVARIO

DENSO, DENSO

Departían así en el refectorio

Desafiando a la orgullosa Roma

Desde Gredos, espalda de Castilla

Desde mi cielo a despedirme llegas

DESNUDEZ

Días de ayer que en procesión de olvido

Días de dejadez en los que no se acaba

DÍAS DE SIERVO ALBEDRÍO

Dice el galán, enfermo de muerte, a su dama

Dicen, por decir, amigo

¿Dices que no me entiendes?...

Dime quién te ha hecho pupa, hijo mío...

Dime tú lo que quiero

Dios te conserve fría la cabeza

Dios te guarde, bufón de la tragedia

DIOS - TINIEBLAS

Dobla tu frente, triste saduceo

DOLOR COMÚN

DON JUAN DE LAS IDEAS

Don Juan de las ideas que cortejas

Dormitando su vida el cocodrilo

¡Dueño amoroso y fuerte

DUERME, ALMA MÍA

Duerme, alma mía, duerme

Duerme, flor de mi vida

DULCE RECUERDO

Dulce, sereno, reposado y triste

DULCE SILENCIOSO PENSAMIENTO

ECCE HOMO

EL ÁNGEL NEGRO

El ángel negro el corazón me toca

EL ARTE

EL AVENTURERO SUEÑA

EL BUITRE DE PROMETEO

EL CIPRÉS Y LA NIÑA

EL COCO CABALLERO

EL CONTRATANTE SOCIAL

EL CORAZÓN DEL MUNDO

EL CRISTO DE CABRERA

El cuerpo canta

El dedo acusador de tu derecha

EL EVANGELIO

EL FIN DE LA VIDA

EL FRACASO DE LA VIDA

El leño de tu cruz está podado

EL LIRIO NEGRO

EL MAL DE PENSAR

EL MAR

EL MAR DE ENCINAS

El mar, trémulo espejo de los ojos

El negro lirio del jardín monástico

El niño se creía sin testigos

EL REGAZO DE LA CIUDAD

EL ROSARIO DEL AMOR

EL RÓTULO

El sol de otoño ciernes de mi alcoba

El temor del Señor, de las tinieblas

El toque del reló de media noche

EL ÚLTIMO HÉROE

EL VOLCÁN DE FANGO

ELEGÍA EN LA MUERTE DE UN PERRO

EN EL DESIERTO

En el fondo, las risas de mis hijos

En el silencio estrellado

En este mar de encinas castellano

En inquietud ahógame el sosiego

EN LA BASÍLICA DEL SEÑOR SANTIAGO DE BILBAO

EN LA CALLEJA

EN LA CATEDRAL VIEJA DE SALAMANCA

En la del Campo secular Medina

EN LA MANO DE DIOS

EN LA MUERTE DE UN HIJO

En los tiempos de paz y en los de guerra

En los troncos topando de cabeza

EN MI CUADRAGÉSIMO SEXTO CUMPLEAÑOS

¿En qué piensas Tú, muerto, Cristo mío?

En torno de una lámpara

EN UN CEMENTERIO DE LUGAR CASTELLANO

En una celda solo, como en arca

EN UNA CIUDAD EXTRANJERA

Enamorada de su cuerpo tu alma

ENJULLO

Entré llevando lacerado el pecho

Era al ponerse el sol en la llanura

Eres la blanca puerta del empíreo

Eres sueño de un dios; cuando despierte

Eres tú de los muertos primogénito

Eres Tú la Verdad que con su muerte

Eres un zorro que escapó de trampas

Es a la sombra del silencio santo

Es de noche, en mi estudio

Es la hora de Dios, sobre la frente

Es, mi ciudad dorada, tu regazo

¿Es que acaso conoces tú la angustia

Es tu cuerpo el remanso en que se estancan

Es una antorcha al aire esta palmera

ESCALA

Ese tu rostro, espejo de la Gloria

ESPADA

Español, español

Esperando a tu Padre se velaron

Esperanza inmortal, genio que aguardas

¿Estás muerto, Maestro, o bien tranquilo

Este buitre voraz de ceño torvo

EUCARISTÍA

EX-FUTURO

FE

Fe soberbia, impía

¡FELIX CULPA!

FORTALEZA

FRATERNIDAD

FRENTE

FRENTE A ORDUÑA

Fue al cruzar una tarde un lugarejo

Fue flor que al árbol arrancó el granizo

Fue tu vida pasión en el desierto

FUEGO

Fuego viniste a echar sobre la tierra

Fundiéronse en el aire las palabras

GALICIA

¡Gracias a Dios que al fin se fue la noche!

Haga Dios que del mundo en las mudanzas

Hay la ley del milagro que regula

Hay rocas que conservan, alegatos

He llegado harto pronto o harto tarde

He sorbido tus lágrimas, princesa

Herido por nosotros como ciervo

Hermosos ojos que no veis, topacios

HERMOSURA

HIDETODO

HIPOCRESÍA DE LA HORMIGA

Hombre sin patria es bípedo implume

HOMBROS

HOSTIA

Hostia blanca del trigo de los surcos

Iba a besarla cuando, grave, el padre

¡ID CON DIOS!

INACTUAL

INCIDENTES AFECTIVOS. A SUS OJOS

INCIDENTES DOMÉSTICOS

INCREDULIDAD Y FE

INMACULADO

Invisible paloma, la tonada

IR MURIENDO

IRREQUIETUM COR

IRRESIGNACIÓN

Junto a esa charca muerta de la corte

JUNTO A LA LAGUNA DEL CRISTO EN LA ALDEHUELA DE YELTES, UNA NOCHE DE LUNA LLENA

Junto a la verde albahaca

Junto al fuego leía

La agonía del sol en el ocaso

La catedral de Barcelona dice

LA ELEGÍA ETERNA

LA ENCINA Y EL SAUCE

La envidia de morder nunca se sacia

La escala de Jacob, cuando dormido

LA ESFINGE

LA FLOR TRONCHADA

LA GRAN REHÚSA

LA HORA DE DIOS

LA HUELLA DE SANGRE DE FUEGO

La inmoble encina al cielo inmoble alza redonda

LA INTRUSA

LA LEY DE LA GRAVEDAD

LA LEY DEL MILAGRO

LA LLAGA DEL COSTADO

LA LUNA Y LA ROSA

LA MANIFESTACIÓN ANTILIBERAL

LA ORACIÓN DEL ATEO

LA PALABRA

LA PARRA DE MI BALCÓN

La quietud sujetó con recia mano

LA RETAMA

LA SACERDOTISA

LA SANGRE DEL ESPÍRITU

La sangre de mi espíritu es mi lengua

La tierra roja, el cielo añil, culmina

LA TINAJA DE PANDORA

LA TORRE DE MONTERREY A LA LUZ DE LA LUNA

LA UNIÓN CON DIOS

LA VACA CIEGA

LA VIDA DE LA MUERTE

LA VIDA ES LIMOSNA

LA VIDA ES SUEÑO

La viga maestra del dolor macizo

LA VIRGEN DEL CAMINO

L'APLEC DE LA PROTESTA

Las brisas que hoy sobre las mieses ruedan

LAS ESTRADAS DE ALBIA

Las gentes pasan

LAS MAGNOLIAS DE LA PLAZA NUEVA DE BILBAO

Las montañas de mi tierra

LAS SIETE PALABRAS Y DOS MÁS

Le dio Mateo la cabeza humana

LECHE

Leer, leer, leer, vivir la vida

LEÓN

Levanta de la fe el blanco estandarte

LIBERTAD FINAL

«¡Libertad! ¡Libertad!» sonó en los cielos

LIBÉRTATE, SEÑOR

LINO

LIRIO

Lirio del valle del dolor, regado

Llave del ser, fue en un principio el verbo

Llegué empapado en agua de tormenta

LLUVIA DE ARENA

«¡Lo escrito, escrito está!», dijo Pilatos

LOS ÁNGELES DE LA GUARDA

LOS CLAVOS.- EL ARTE

LOS SONETOS DE BILBAO. I. OFERTORIO

Luce en la majestad de tu tormento

LUNA

Luna desnuda en la estrellada noche

Macizas ruedas en pesado carro

MANOS

Mansos, suaves ojos míos

Mantiene con su Dios largos monólogos

MATAR EL TIEMPO

«Me desconozco» dices, mas mira, ten por cierto

—¡Me duele el corazón!

Me duelen las alas, rendidas del vuelo

Me faltan fuerzas para andar, apoya

Me muero de un mal cursi, Bécquer mío

—¿Me quieres? —¡Sí! —No digas sí... —¡Te quiero!

Media noche. La luna a la calleja

MEDINA LA DEL CAMPO

MEDITACIONES. EL BUITRE DE PROMETEO

MEJILLAS

MELENA

MEMNÓN

MI CIELO

MI DIOS HEREJE

«¡Mi espíritu en tus manos encomiendo!

MI NIÑO

«Mi paz os dejo» dijo aquél que dijo

¡Mi Plaza Nueva, fría y uniforme

MI VIEJA CAMA

Mientras tienes los brazos levantados

Mientras tú estás despierta

MIGUEL

Mira, amigo, cuando libres

Mira el pordiosero

Mira, no me des portazos

Mira que van los días volanderos

MIRAMAR

MUERE EN EL MAR EL AVE QUE VOLÓ DEL BUQUE

MUERTE

MUERTE

MURALLA DE NUBES

MÚSICA

¿Música? ¡No! No así en el mar de bálsamo

NARIZ

NARRATIVAS. BESO DE MUERTE

Negro está el cielo, negro tormentoso

NEURASTENIA

NI MÁRTIR NI VERDUGO

NIHIL NOVUM SUB SOLE

NIÑEZ

No aún al mundo la segunda aurora

NO BUSQUES LUZ, MI CORAZÓN, SINO AGUA...

No de Apenino en la riente falda

No ella a Ti, sino tienes a la muerte

No encorvadas, erguidas tus rodillas

No enfermedad, sino salud tu tránsito

NO ERES TUYA

No eres tuya, no eres tuya; no recuerdas

No la verdad, si la verdad nos mata

No me mires así a los ojos, hijo mío

No me preguntes más, es mi secreto

No me resignaré, no, que mi lote

«No me verá dentro de poco el mundo

No se puede pensar, que es correr riesgo

«¡No serviré!», gritó no bien naciera

«¡No todo moriré!» Así nos dice

No ya la fe, la voluntad levanta

Noche blanca en que el agua cristalina

NOCHES DE INSOMNIO

NON OMNIS MORIAR!

NON SERVIAM!

Nube eres de blancura al par de aquella

NUBE - MÚSICA

NUBE NEGRA

NUBES DE MISTERIO

Nudo preso al azar de los caminos

¡Nuestro lindo cortijo era muy bajo!

NUESTRO SECRETO

Nuestros ojos volviéronse imantados

Nuestros sendos ángeles de la guarda

NUMANCIA

¡O CRUZ U ORO!

¿O es que una nube negra de los cielos

OBEDIENCIA

OFERTORIO

Oh alma sin hogar, alma andariega

¡Oh, cristiano Mercurio!, de ti impetro

Oh Miramar, hacia tus blancas torres

Oh pardas nubes, almas de los montes

¡Oh, Señor, tú que sufres del mundo

¡Oh sol de invierno que por el ramaje

¡Oh tiempo, tiempo

Oír llover no más, sentirme vivo

OJOS

OJOS DE ANOCHECER

Ojos de anochecer los de tu cara

OJOS SIN LUZ

ORACIÓN FINAL

OREJAS

ORHOIT GUTAZ

ORIENTACIÓN

¿Orientarse? La paloma

¿Os gusta? ¿Sí? Pues seguirá la ronda

OSAMENTA

Oye mi ruego Tú, Dios que no existes

PALABRA

PALEONTOLOGÍA

PALOMA

PARA DESPUÉS DE MI MUERTE

PARA EL HOGAR

Para hipócrita no hay como la hormiga

PASADO Y PORVENIR

Pasaron como pasan por la cumbre

Pasasteis como pasan por el roble

PAZ DE GUERRA

PAZ EN LA GUERRA

PECHO

Peñas de Neila, os recogió la vista

¡PERDÓN!

PERU Y MARICHU

PIEDAD

PIEDAD CASTIZA

Piensa como respira, con cadencia

Piensa el sentimiento, siente el pensamiento

PIES

¡Pobre alma triste que caminas sola

¡Pobre Satán!, botado del escaño

Pon tu mano, la que me diste, sobre mi hombro

POR DENTRO

¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Por si no hay otra vida después de ésta

Pordiosero en besana de rastrojo

PORTAZOS

PORTUGAL

PREMATURO AMOR

PUERTA

Pues lo único que el hombre cumple en serio

PUESTA DE SOL

PUNTUAL COMO EL LUCERO

¡Que no hay más Dios que Dios, y su profeta

QUEJAS DE LA ESPOSA

Querría, Dios, querer lo que no quiero

QUERUBÍN - LIBRO

Quisiera no saber lo que dijese

RAZÓN Y FE

RECAPITULACIÓN

Recio Jesús ibero, el de Teresa

RECUERDO DE LA GRANJA DE MORERUELA I

Recuerdo un cuento que de niño

RECUERDOS

REDENCIÓN

REFLEXIONES AL TENER QUE DEJAR UN LUGAR DE RETIRO

REFLEXIONES, AMONESTACIONES Y VOTOS

REINO DE DIOS

Reposa, corazón, que harto lidiaste

RESIGNACIÓN

Resignación, humana omnipotencia

Revelación del alma que es el cuerpo

REY

RIMA DESCRIPTIVA

RIMA 13

RODILLAS

ROSA

ROSTRO

RUIT HORA

¿Sabéis cuál es el más fiero tormento?

Sacude la tristeza y tu ánimo recobra

SADUCEÍSMO

SALAMANCA

SALMO I

SALMO II

SALMO III

SALUD

SALUD NO, IGNORANCIA

SANGRE

SATÁN

Se alzan solemnes sobre el monte Mario

«¡Se consumó!»

SE CONTINUARÁ

Se van los años cada vez más breves

Sed de Dios tiene mi alma, de Dios vivo

Sede robusta, fuerte Salmantina

¡Seguidme! ¿Qué? ¿no veis la ruta acaso?

Señor, no me desprecies y conmigo

Señor, Señor, ¿por qué consientes

SERPIENTE

Si a la serpiente de metal erguida

Si ahora muriese yo, pobre hijo mío

Si aspiras, como dices, a ser fuerte

Si Dios escatimándonos la lluvia

«Si me buscas es porque me encontraste

Si tú no te perdonas

¡SIÉMBRATE!

Siglos de siglos la maldita roca

SILENCIO

SIN HISTORIA

SIN SENTIDO

SIN TÍTULO

SÍSIFO

SIT PRO RATIONE VOLUNTAS!

SOBRE EL MONTE MARIO

Sobre el pecho, colgada de tu cuello

Sobre tu pecho la cabeza dobles

Sobre tus hombros cae como cascada

SOL DE INVIERNO

SOLEDAD

SOLEDAD

SOLEMNE VERBUM

Sólo la cruz respaldo, el tronco errante

Sólo las patrias son la gran escuela

Soñó la vida en la llanura inmensa

SOPORTE - NATURALEZA

Sucesor de Pilato, entregas Cristo

SUEÑO FINAL

Sus ojos, sus ojos de cielo cerraba

TARRASA

¿Te acuerdas? Fue en mañana del otoño

Te arrancaron. Esfinge de granito

Te metiste, alma mía, en las corrientes

Te recitaba Bécquer... Golondrinas

Te vi claro nacer entre las peñas

Te vuelves ya de un lado, ya del otro

TEMPLO DE CARNE

Tendido yo en la cama

Terribles noches de insomnio en las que se cuenta

Tiéndele tu mirada, blanda mano

TIERRA

Tierra y mar abrazados bajo el cielo

TODA UNA VIDA

TODO PASA

TORMENTA

TORO

Torre de Monterrey, cuadrada torre

TRAGI-COMEDIA

Tras este velo de tu carne anúnciase

Tú, blanco toro de lunada frente

Tu cruz es el enjullo a que se arrolla

Tu cuerpo como espada al sol relumbra

Tu cuerpo de hombre con blancura de hostia

Tu frente es el hastial de la basílica

TU MANO ES MI DESTINO

Tú me levantas, tierra de Castilla

Tu Padre, con sus manos tenebrosas

Tu pecho, de esplendor dórico-jónico

Tú que callas, ¡oh Cristo!, para oírnos

Tu vientre en que cocieron los manjares

Tus clavos son las llaves que nos abren

Tus hombros cual alcores soleados

Tus manos, las que abrieron a los ciegos

Tus ojos son los de tu madre, claros

UN PATRIOTA

Una mañana del florido Mayo

Una vez más, Bilbao, sobre tu seno

UNA VIDA

Válanos el Señor y nos socorra

¡Valle de selección en que el silencio

Vélate la melena las orejas

VENCIDO

VERDAD

VERÉ POR TI

VERIJA

Ves al ocaso en limpio mar de plata

¡VICTORIA!

VIDAS DE OTOÑO

Vidas de otoño son, crepusculares

Viento que del abismo de la altura

Vientos abismales

VIENTRE

VINO

VIZCAYA. LAS MONTAÑAS DE MI TIERRA

Vuelve a erumpir aquel volcán de cieno

Vuelve hacia atrás la vista, caminante

Vuelvo a acostarme en ti, mi amiga cama

Vuelvo a ti, mi niñez, como volvía

—«Y ahora... ¿qué quieres?»

Y dijo

Y entre esos ojos que se pliegan brilla

«¿Y qué hacer —me decía—

Y tus pies de pastor, que en el aprisco

¡Ya estás en paz, la de la muerte, amigo!

Yo quiero vivir solo

ἈΥΘΆΔΕΙΑ. A ELLOS

ΓΝΩ͂ΘΙ ΣΕΑΥΤΌΝ.